martes, 1 de diciembre de 2009

Lawrence Durrell dixit.

“Permanecer allí alegremente, tomados por los meñiques, bebiendo la tarde profundamente olorosa a alcanfor, como si fuéramos parte de la ciudad...”


“Ésos son los momentos que no pueden medirse, que no pueden expresarse con palabras; momentos que viven flotando en la memoria, como maravillosas criaturas, únicas en su género, que surgen a veces de las grandes fosas del algún océano inexplorado.”


“Una ciudad es un mundo cuando amamos a uno de sus habitantes”



Justine. El cuarteto de ALejandría.
Lawrence Durrel.
Air – All I Need

martes, 24 de noviembre de 2009

Isaac Rosa dixit.



Vamos creciendo en miedos. Son acumulativos. Nos estamos convirtiendo en una sociedad gobernada por ellos. Está presente en muchas formas: miedo al terrorismo, a la delincuencia, a los pederastas; y otros relacionados con la sanidad, la alimentación, la crianza, los viajes. Vivimos en una sociedad asustada.
Es una situación paradójica porque somos la sociedad más segura de la historia y, sin embargo, somos la sociedad más obsesionada con la seguridad. Cuanto más seguros objetivamente estamos, más inseguros subjetivamente nos sentimos, y demandamos más protección.
Es una forma de control. El sentido de todo poder político es que la ciudadanía se sienta amenazada, y van actualizando esos miedos porque necesitan que nos sintamos vulnerables. Que necesitemos de ellos. Es un uso por parte del poder político, pero también de cómo el Estado está fracasando en aquello en lo que prometía protegernos, y nos ofrece otro tipo de protección. Nos distrae de las inseguridades reales y nos hace pensar en otras como si fueran más graves.


Isaac Rosa.
Entrevista con motivo de la publicación de su obra El país de los miedos.
(Imagen de Grete Stern)

sábado, 21 de noviembre de 2009

Camus dixit.

En los misterios de Eleusis, bastaba contemplar. Aquí mismo, sé que nunca me aproximaré suficientemente al mundo. Necesito estar desnudo y hundirme luego en el mar, perfumado todavía por las esencias de la tierra, lavarlas en él y atar sobre mi piel el abrazo por el cual suspiran, labio a labio, desde hace tiempo, la tierra y el mar. Inmerso en el agua, sobrevienen el escalofrío, la subienda de una liga fría y opaca; la zambullida, luego, con el zumbido de los oídos, la nariz manante y la boca amarga –nadar: sacar del mar los brazos barnizados de agua para que se doren al sol y sumirlos de nuevo en una torsión de todos los músculos; el curso del agua sobre mi cuerpo, esa tumultuosa posesión de la onda por mis piernas– y la ausencia de horizonte. En la playa, es la caída sobre la arena, abandonado al mundo, de vuelta a mi peso de carne y huesos, embrutecido de sol, teniendo, de vez en cuando, una mirada para mis brazos en donde las charcas de piel seca descubren, al deslizarse el agua, el vello rubio y el polvillo de sal.


Albert Camus.
Bodas en Tipasa.
Emily Loizeau - Pays sauvage

jueves, 8 de octubre de 2009

Baltimore, 1929

Todo lo que escribimos
será usado contra nosotros
o contra quienes amamos.
Estas son las condiciones,
las tomas o las dejas.
La poesía nunca tuvo ocasión
de estar lejos de la historia.
Un verso mecanografiado hace veinte años
puede ser una pintada que brilla en una pared
para exaltar el arte distanciado
o tortura de quienes
no amábamos pero tampoco
queríamos matar.

Cambiamos, pero nuestras palabras permanecen,
se hacen responsables
de más de lo que pretendíamos.

Adrienne Rich

domingo, 4 de octubre de 2009

Djuna Barnes dixit.


"De pronto, con un sobresalto, él se dio cuenta de que corría de uno a otro banco como si se tratara de butacas de orquesta, como si fuera él quien estuviera tratando de no perderse nada; ahora, al llegar al extremo del jardín, descubrió que había ansiado ver cada árbol y cada estatua de un ángulo diferente."

"-En la aceptación de la depravación es como mejor se capta el sentido del pasado. ¿Qué es una ruina sino el tiempo que se alivia de la resistencia? La corrupción es la Edad del Tiempo. Es el cuerpo y la sangre del éxtasis, la religión y el amor. ¡Ah, sí! -agregó el doctor-. Nosotros no "trepamos" a las alturas, sino que somos consumidos hacia ellas y entonces la conformidad y el orden dejan de procurarnos satisfacción. El hombre nace tal como muere, abominando de la limpieza; y luego está su condición intermedia, el descuido que, generalmente, acompaña al cuerpo "atractivo" una especie de tierra de la que se nutre el amor."

"Trituras un higado de pato y obtienes "paté"; golpeas el músculo cardíaco de un hombre y obtienes un filósofo."
El bosque de la noche.
Djuna Barnes.
(Ilustración de Mark Ryden)

jueves, 17 de septiembre de 2009

Wolfe dixit.

Perder la tierra que conoces, por un mayor conocimiento; perder la vida que tienes por una mejor vida; dejar los amigos que amaste, por un amor más grande; encontrar una tierra más amable que el hogar, más grande que la tierra. Donde se encuentran los cimientos de los pilares de esta tierra, hacia los cuales tiende la conciencia del mundo se está levantando un viento, y los ríos fluyen.

No se vuelve a casa.
Tom Wolfe

Miller dixit.

Hacía sólo unos días que se había agarrado a mí desesperadamente, y después algo ocurrió, algo que ni siquiera está claro para mí ahora, y por su propia voluntad subió al tren y me volvió a mirar con esa sonrisa triste y enigmática que me desconcierta, que es injusta, forzada, de la que desconfío con toda mi alma. Y ahora soy yo, parado a la sombra del viaducto, quien tiendo los brazos hacia ella desesperadamente y en mis labios aparece esa misma sonrisa inexplicable, esa máscara que he colocado sobre mi pena. Puedo quedarme aquí parado y sonreír inexpresivamente, y por fervorosas que sean mis plegarias, por desesperado que sea mi anhelo, hay un océano entre nosotros; ella seguirá allí en la miseria, y yo caminaré aquí de una calle a otra, con lágrimas ardientes quemándome el rostro.

Trópico de cáncer.
Henry Miller.

miércoles, 9 de septiembre de 2009

Onetti dixit.

I No busquen ser originales. El ser distinto es inevitable cuando uno no se preocupa de serlo.

II No intenten deslumbrar al burgués. Ya no resulta. Éste sólo se asusta cuando le amenazan el bolsillo.

III No traten de complicar al lector, ni buscar ni reclamar su ayuda.

IV No escriban jamás pensando en la crítica, en los amigos o parientes, en la dulce novia o esposa. Ni siquiera en el lector hipotético.

V No sacrifiquen la sinceridad literaria a nada. Ni a la política ni al triunfo. Escriban siempre para ese otro, silencioso e implacable, que llevamos dentro y no es posible engañar.

VI No sigan modas, abjuren del maestro sagrado antes del tercer canto del gallo.

VII No se limiten a leer los libros ya consagrados. Proust y Joyce fueron despreciados cuando asomaron la nariz, hoy son genios.

VIII No olviden la frase, justamente famosa: dos más dos son cuatro; pero ¿y si fueran cinco?

IX No desdeñen temas con extraña narrativa, cualquiera sea su origen. Roben si es necesario.

X Mientan siempre.

XI No olviden que Hemingway escribió: "Incluso di lecturas de los trozos ya listos de mi novela, que viene a ser lo más bajo en que un escritor puede caer."

Juan Carlos Onetti.
Decálogo más uno para escritores principiantes.

sábado, 5 de septiembre de 2009

Mulberry street

Dicen que arrodillarse es humillante.
Que es esta posición la del vencido,
del sumiso, del vil, del que renuncia
a la última esperanza de salvarse.
Que estar arrodillado en una calle,
en un templo o salón, afrenta incluso
a aquel que lo contempla y no lo impide.
Como afrenta una bomba que no estalla
a quien confiaba actuara su explosivo.
Sí. Es innoble actitud arrodillarse
delante de otro ser, cuando el sujeto
es pasivo. Mas no si éste es activo.
Porque hay una excepción en que es victoria,
gozo y satisfacción esta postura:
cuando el sexo la exige ansiosamente.
Entonces es divino arrodillarse.
José María Fonollosa.

jueves, 3 de septiembre de 2009

Que los ruidos te perforen los dientes...



Que los ruidos te perforen los dientes,
como una lima de dentista,
y la memoria se te llene de herrumbre,
de olores descompuestos y de palabras rotas.
Que te crezca, en cada uno de los poros,
una pata de araña;
que sólo puedas alimentarte de barajas usadas
y que el sueño te reduzca, como una aplanadora,
al espesor de tu retrato.
Que al salir a la calle,
hasta los faroles te corran a patadas;
que un fanatismo irresistible te obligue a prosternarte
ante los tachos de basura
y que todos los habitantes de la ciudad
te confundan con un madero.
Que cuando quieras decir: "Mi amor",
digas: "Pescado frito";
que tus manos intenten estrangularte a cada rato,
y que en vez de tirar el cigarrillo,
seas tú el que te arrojes en las salivaderas.
Que tu mujer te engañe hasta con los buzones;
que al acostarse junto a ti,
se metamorfosee en sanguijuela,
y que después de parir un cuervo,
alumbre una llave inglesa.
Que tu familia se divierta en deformarte el esqueleto,
para que los espejos, al mirarte,se suiciden de repugnancia;
que tu único entretenimiento consista en instalarte
en la sala de espera de los dentistas,
disfrazado de cocodrilo,
y que te enamores, tan locamente,
de una caja de hierro,
que no puedas dejar, ni por un solo instante,
de lamerle la cerradura.


Oliverio Girondo.

viernes, 28 de agosto de 2009

Lawrence Durrell dixit.

"Triunfos de la política, maniobras de la habilidad, cordialidad, paciencia... Libertinaje y sentimentalismo... matar el amor con la indiferencia... acallar las penas durmiendo... Esa era Alejandría, la ciudad madre, poética sin saberlo, ilustrada por los nombres y los rostros que han compuesto su historia."


"Así fue como crecieron esas largas conversaciones en el silencio de la pintora; porque a Clea le gustaba que sus modelos hablaran libremente, con tal de que no se movieran. Esto daba a los rasgos una vida submarina y cargaba las miradas de interpretaciones inconscientes de su pensamiento, la verdadera belleza de la carne, que sin eso sería tan sólo carne muerta."

"Vivimos -escribe Pursewarden- vidas que se basan en una selección de hechos imaginarios. Nuestra visión de la realidad está condicionada por nuestra posición en el espacio y en el tiempo, no por nuestra personalidad, como nos complacemos en creer. Por eso toda interpretación de la realidad se funda en una posición única. Dos pasos al este o al oeste, y todo el cuadro cambia."

Balthazar. El cuarteto de Alejandría II.
Lawrence Durrell.

miércoles, 26 de agosto de 2009

08001 - Disfunction



"Una docena de artistas, en varias lenguas distintas, van pasando por el estudio de Julián Urigoitia para conocer, encontrar, intercambiar, fusionar, crear, probar o mezclar, dando como resultado el genuino e inconfundible sonido de 08001 que engloba la esencia del entorno. En 08001 las biografías y currículums no tienen importancia. Lo realmente importante es esa música que fluye libre, llena de vida."



martes, 25 de agosto de 2009

A. Huxley dixit.

Vivimos juntos y actuamos y reaccionamos los unos sobre los otros, pero siempre, en todas las circunstancias, estamos solos. Los mártires entraban en el circo tomados de la mano, pero eran crucificados aisladamente. Abrazados, los amantes tratan desesperadamente de fusionar sus aislados éxtasis en una sola autotrascendencia, pero es en vano. Por su misma naturaleza, cada espíritu con una encarnación está condenado a padecer y gozar en la soledad. Las sensaciones, los sentimientos, las intuiciones, imaginaciones y fantasías son siempre cosas privadas y, salvo por medio de símbolos y de segunda mano, incomunicables. Podemos formar un fondo común de información sobre experiencias, pero no de las experiencias mismas. De la familia a la nación, cada grupo humano es una sociedad de universos islas.

Las puertas de la percepción.
Aldous Huxley.

sábado, 22 de agosto de 2009

Brecht dixit.

Alguien le preguntó al señor K. si Dios existía. El señor K. le dijo: "Te aconsejo que reflexiones si la respuesta a esa pregunta afectaría a tu comportamiento. Si no lo hiciera, podemos olvidarnos de la pregunta. Si lo hiciera, puedo ayudarte como mínimo diciéndote que ya has decidido: tú necesitas un Dios."

Historias del señor Keuner.
Bertolt Brecht.

viernes, 21 de agosto de 2009

Anaïs Nin dixit.


Los síntomas de la hibernación se pueden detectar fácilmente. El primero es la inquietud. El segundo síntoma (que llega cuando el estado de hibernación empieza a ser peligroso y podría degenerar en muerte), es la ausencia de placer. Eso es todo. Parece una enfermedad inocua. Monotonía, aburrimiento, muerte. Hay millones de personas que viven (o mueren) así, sin saberlo. Trabajan en oficinas. Tienen coche. Salen al campo con su familia. Educan a sus hijos. Hasta que llega una brusca conmoción: una persona, un libro, una canción, y los despiertan y los salvan de la muerte.

Diario I.
Anaïs Nin.

jueves, 20 de agosto de 2009

Kafka dixit.

"En general - escribió Kafka en 1904 a su amigo Oskar Pollak-, creo que sólo debemos leer libros que nos muerdan y nos arañen. Si el libro que estamos leyendo no nos obliga a despertarnos como un mazazo en el cráneo, ¿Para qué molestarnos en leerlo? ¿Para que nos haga felices, como dices tú? Cielo santo, ¡Seríamos igualmente felices si no tuvieramos ningún libro! Los libros que nos hacen felices podríamos escribirlos nosotros mismo si no quedara otro remedio. Lo que necesitamos son libros que nos golpeen como una desgracia solorosa, como la muerte de alguien a quien queríamos más que a nosotros mismo, libros que nos hagan sentirnos desterrados a las junglas más remotas, lejos de toda presencia humana, algo semejante al suicidio. Un libro debe ser el hacha que quiebre el mar helado dentro de nosotros. Eso es lo que creo."

Una historia de la lectura.
Alberto Manguel.