viernes, 21 de agosto de 2009

Anaïs Nin dixit.


Los síntomas de la hibernación se pueden detectar fácilmente. El primero es la inquietud. El segundo síntoma (que llega cuando el estado de hibernación empieza a ser peligroso y podría degenerar en muerte), es la ausencia de placer. Eso es todo. Parece una enfermedad inocua. Monotonía, aburrimiento, muerte. Hay millones de personas que viven (o mueren) así, sin saberlo. Trabajan en oficinas. Tienen coche. Salen al campo con su familia. Educan a sus hijos. Hasta que llega una brusca conmoción: una persona, un libro, una canción, y los despiertan y los salvan de la muerte.

Diario I.
Anaïs Nin.

1 comentario:

  1. Esta es tu escritora preferida, esa de la que me hablaste, ¿no?. Eso de Diario I... ¿es porque tiene más?

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