jueves, 14 de enero de 2010

El sueño del mar

Si alguien me preguntase por el deseo de mis preferencias, sin dudarlo respondería: Soñar con el mar. Pero no sueño. En raras, muy raras ocasiones, al despertar presiento que un ave gigantesca ha cruzado la geografía que ocuparían mis ensoñaciones si tuviera ensoñaciones. No sueño con el mar, por ello hay mañanas que me despierto con la angustia de ser –un absurdo- el desposeído del mar. De niño tenía ocurrencias muy extrañas. Me recreaba horas y horas pensando en la posibilidad de construir un espejo, una máquina catóptrica de enormes dimensiones. Hecha, la colocaría frente al Mediterráneo, y yo, así lo exigía el delirio imaginativo, galoparía sobre un caballo, el caballo de Aquiles, entre el espejo y su reflejo.

Cosmología esencial.
Rafael Pérez Estrada.
.............................................Necesito con urgencia Sal y Sol



4 comentarios:

  1. Las dos primeras sí, las otras dos las hizo Pedro. Aunque con una cámara digital bastante corriente... :)

    ResponderEliminar
  2. soñar con
    con maremotos
    con aviones que se estrellan
    es angustia

    pero ver el mar
    es precioso

    ResponderEliminar
  3. has soñado con el fin del mundo, el mahapralaya?

    ResponderEliminar