jueves, 4 de febrero de 2010

Beigbeder dixit.

El problema del hombre moderno no radica en su maldad. Al contrario, en general, y por razones prácticas, prefiere ser bueno. Simplemente odia aburrirse. El aburrimiento le horroriza, cuando en realidad no existe nada más constructivo y saludable que una buena dosis cotidiana de tiempo muerto, de instantes mortalmente aburridos, de muermo intenso, solo o en compañía. Octave lo ha comprendido: el auténtico hedonismo es el aburrimiento. Sólo el aburrimiento permite disfrutar del presente, pero todo el mundo parece apuntar en la dirección contraria.

13'99 euros.
Frédéric Beigbeder

3 comentarios:

  1. voy a buscar el libro de este hombre de inmediato. Gracias bonica

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  2. Estar sencillamente, quietamente sentado... sin hacer nada.

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  3. Por cierto me gusta tu contraportada... las hechao un chorretazo de zen eh? jur!

    Un abracico

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