jueves, 18 de febrero de 2010

Manguel dixit.

"Los seres humanos podemos ser definidos como animales lectores. Creemos que el mundo natural hay que descifrarlo. Vivimos en esa paradoja: saber por un lado que este mundo no tiene ningún sentido y preguntarnos el porqué de las cosas".

"Las calidades que tiene la tecnología, por razones económicas, son las que nuestra sociedad pone por delante. Hace cincuenta años la biblioteca estaba en el centro de la sociedad, nadie discutía que leer era importante, pero el capitalismo salvaje actual no puede permitirse un consumidor lento. La literatura, en cambio, requiere lentitud, requiere que te detengas, que reflexiones, que nunca alcances una conclusión. Nunca puedes saber si Don Quijote está loco o no. Como sociedad tenemos que decir que el acto intelectual es importante. No puedes pedir a un adolescente que lea cuando le estás diciendo que toda actividad que no te dé una ganancia inmediata y visible es inútil. Creo que no existen seres humanos no lectores. En la sociedad actual es como si fuésemos misioneros de una religión en la que la iglesia central ya no cree".

"El amor por la lectura es algo que se aprende pero no se enseña. De la misma forma que nadie puede obligarnos a enamorarnos, nadie puede obligarnos a amar un libro. Son cosas que ocurren por razones misteriosas, pero de lo que sí estoy convencido es que a cada uno de nosotros hay un libro que nos espera. En algún lugar de la biblioteca hay una página que ha sido escrita para nosotros".

Alberto Manguel.
Entrevista en El País. 2007

8 comentarios:

  1. Digamos que soy un lector sumamente animal. :) Nice post.
    Besos.

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  2. Yo también, casi salvaje. Gracias por tus comentarios.
    :)

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  3. Cosa rara la lectura.
    Yo soy hedonista con los libros. Si no me producen placer, los dejo de lado. Y es que es justamente eso lo que busco al leer un libro: placer.
    Ahora empecé uno de misticismo budista que está muy, pero que muy bueno.
    Que estás leyendo vos ahora?

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  4. Yo siempre he sido muy mal lector. Creo que me da tanto respeto la aventura que supone inmiscuirse en un libro, que mi organismo se vuelve perezoso para que eso ocurra solo de vez en cuando, y se mantenga así la magia para siempre. Lo que quiero decir es que si fueran constantemente a París... no podrían decir eso de "siempre nos quedará París"

    En fin. Maravilloso texto.
    Un beso bonica.

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  5. María, este texto encajaría perfectamente en mi blog (ja, ja, ja...) si lo llego a leer antes... me cago en ;) Un beso

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  6. de todas formas... en algún momento de la noche helada de latinoamerica, hasta el que más odio siente por la lectura ha sentido deseos de saber que es lo que hay ahí dentro...

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  7. "Ahora mismo no tengo nada concreto entre manos. Leo un poco de aquí, un poco de allá.. Así que ¿alguna sugerencia?"

    2 recomendaciones:

    De no ficción, te recomiendo a tu compatriota Ramiro Calle. Él es experto en disciplinas espirituales de Oriente, tales como yoga y el budismo. Sus libros están llenos de valiosas enseñanzas y ejercicios de lo + sencillos para ponerse a practicar. Todo esta explicado de manera clara y cristalina.

    De ficción, Raymond Chandler. Él es norteamericano y su especialidad son las historias policiales, descubrir al asesino y todo eso. Sin embargo, ese es solo el punto de partida. Detrás de la sangre, las vísceras y las femme fatales, hay personajes excelentemente caracterizados y unos diálogos punzantes, secos y desoladores.

    Enjoy.

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  8. Gran paté el texto. Muy buena la idea de que las caracolas generen babosas para poder moverse (controlan telepáticamente a la babosa, por eso los caracoles tienen antenas, esa reinvención de la biología-caracolas pensantes). Y la de la invasión antigua también. Que nuestros cerebros sean los tumores de un virus extraterrestre, extraterrestres que viven en otra dimensión de tiempo donde para lo que nosotros es un milenio para ellos sea un minuto. Ese es el método de barrer un planeta: Coger unos monos, inyectarles el virus, evolucionarlos y empujarlos a una destrucción de cinco minutos (para nosotros cino milenios) donde el virus (o sea el cerebro) se encargará de evolucionar hasta poder crear una tecnología con efectos colaterales de destrucción masiva. FIN de la humanidad y GRAN PATÉ. Por supuesto, las ancianas están bien. Muletas impermeables, ya sabes.

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