jueves, 4 de marzo de 2010

Casanova dixit.

A veces, cuando la noche me aprisiona
suelo sentarme frente a una cabina telefónica
y contemplo las bocas que hablan
para lejanos oídos.
Y cuando el hielo de la soledad
me ha desvenado, los barrenderos moros
canturrean tristemente
y las estrellas ocupan su lugar, yo acaricio el teléfono
y le susurro sin usar monedas.

Félix Francisco Casanova.
De la memoria olvidada.

2 comentarios:

  1. Qué fantástica descripción de un momento concreto!
    "Susurro al teléfono sin usar monedas", me encanta esta frase.
    Besos :)

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  2. Cuando he leido el poema me he imaginado a mi mismo, en un sítio concreto, frente a una concreta cabina...
    A veces las palabras, el orden en el que se encuentran en el verso, nos reflejan a nosotros mismos. no crees?

    :) :) :) :)

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