miércoles, 17 de marzo de 2010

Kafka dixit.

Cuando Gregorio Samsa despertó aquella mañana, luego de un sueño agitado, se encontró en su cama convertido en un insecto monstruoso. Estaba echado sobre el quitinoso caparazón de su espalda, y al levantar un poco la cabeza, vio la figura convexa de su vientre oscuro, surcado por curvadas durezas, cuya prominencia apenas si podía aguantar la colcha, visiblemente a punto de escurrirse hasta el suelo. Innumerables patas, lamentablemente escuálidas en comparación con el grosor ordinario de sus piernas, ofrecían a sus ojos el espectáculo de una agitación sin consistencia.


Franz Kafka.
La metamorfosis.

Y es que se aproximan cambios; y siempre es bueno recurrir a los clásicos y documentarse un poco antes de lo inevitable.

Como decía aquella canción: inevitable significa que no se puede parar... tu, tu, turuuu....


6 comentarios:

  1. Lo leí ya con unos años y me impactó. Aún espero el día que me me convertiré en insecto (si es que no lo soy ya).

    Besos.

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  2. kafka y piratas... no, en serio, tu de donde sales? por qué vives tan lejos?

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  3. hola!
    te invito a que pases por mi casa
    dejare la puerta entreabierta..
    te dejo un fuerte abrazo!!!

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  4. :)

    Yo también debería volver a La metamorfósis. Lo leí a los catorce y ya toca.

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  5. has leído "descripción de una lucha" ?

    ahí encontré un texto que me sumergió en un territorio subtérraneo del que todavía intento salir al exterior.

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  6. No, no conozco ese libro. Pero gracias por la recomendación. Lo buscaré. Siempre he sentido una atracción irracional hacia libros que, como decía Kafka, supongan un mazazo en la cabeza.
    :)

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