domingo, 4 de abril de 2010

Nothomb dixit.

- Si un invitado muere repentinamente en su casa, sobre todo no llame a al policía. Llame a un taxi y pídale que les lleve, a usted y a ese amigo que se siente indispuesto, al hospital. El fallecimiento no será certificado hasta llegar a urgencias y de ese modo podrá demostrar, con la ayuda de testigos, que el individuo en cuestión murió por el camino. Gracias a lo cual, le dejarán en paz.
- Por lo que a mí respecta, nunca se me ocurriría llamar a la policía, sino a un médico.
- Da lo mismo. Están conchabados. Si alguien a quien no está demasiado unido sufre un ataque cardiaco en s domicilio, usted será el primer sospechoso.

[...]

- ¿No está llevando la paranoia un poco lejos?
- Desde Kafka, está demostrado: si no eres paranoico, eres culpable.
- En ese caso, mejor no invitar a nadie.
- Me gusta oírselo decir. Sí, mejor no invitar a nadie.
- Entonces, caballero, ¿qué estamos haciendo aquí?
- Somos invitados, no invitamos a nadie. Somos unos chicos listos. ¿Acaso nuestros anfitriones nos aprecian tanto como para correr el riesgo de que vayamos a morir en su casa?

Amélie Nothomb.
Ordeno y mando.

5 comentarios:

  1. "Si no eres paranoico, eres culpable", entonces, estoy salvado!
    Besos

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  2. bonica, aconséjame un libro, me estoy acabando el viejo y el mar de Heminway y como llevo tanto tiempo sin leer... me siento un poco desentrenado.

    Quiero algo en lo que alguien pueda decir una frase como la que recalca el amigo Estonetes, si es posible.

    Un besico

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  3. ah, por cierto, espero impaciente tu definición, tus siglas

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  4. Es una sabia a la que le tengo un poco de rencor por ser tan sabia.
    Julio, te dejo mi billete a Exopotamia si quieres, yo ya he vuelto.

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  5. Casmodico, un grande B. Vian.
    :)

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