domingo, 5 de septiembre de 2010

Sábato dixit (II)

Pues los cuadros que vemos sobre las paredes, los colores con que han sido pintadas las puertas y ventanas, el diseño de las alfombras, las flores que encontramos en los cuartos, los discos y libros, aunque objetos materiales (como también pertenecen a la carne los labios y las cejas), son, sin embargo, manifestaciones del alma; ya que el alma no puede manifestarse a nuestros ojos materiales sino por medio de la materia, y eso es una precariedad del alma pero también una curiosa sutileza.

El dragón y la princesa. Sobre héroes y tumbas.
Ernesto Sábato.

6 comentarios:

  1. ay! que me ha gustado este texto. Eso hace que tú alma entonces sea la hostia de bonica, no?

    Eso no vale, aqui la gente con las almas de diseño...

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  2. Y cuando las tiramos o rompemos también rompemos una parte de nuestra alma??

    Besos

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  3. Sábato escribe estupendamente y me gusta.
    Pero si la pintura de las puertas y los cuadros los elige un decorador de interiores ¿estos serán el alma de quien habita o del que cobra por decorar?
    A todo esto, ¡hola tocaya! que no he saludado, vengo aquí por primera vez y no saludo ¡qué descortés soy!
    A partir de ahora ya te sigo.

    Un saludo.

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  4. Pues gracias y bienvenida, tocaya.
    Creo que el alma es de quien mira esas puertas y cuadros.
    Estás en tu casa, decórala a tu manera.

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