martes, 13 de diciembre de 2011

Salir con chicas que no leen/ Salir con chicas que leen

"Sal con una chica que no lee porque la que sí lo hace sabe de la importancia de la trama y puede rastrear los límites del prólogo y los agudos picos del clímax; los siente en la piel. Será paciente en caso de que haya pausas o intermedios, e intentará acelerar el desenlace. Pero sobre todo, la chica que lee conoce el inevitable significado de un final y se siente cómoda en ellos, pues se ha despedido ya de miles de héroes con apenas una pizca de tristeza."

"Tú, la chica que lee, me hace querer ser todo lo que no soy. Pero soy débil y te fallaré porque tú has soñado, como corresponde, con alguien mejor que yo y no aceptarás la vida que te describí al comienzo de este escrito. No te resignarás a vivir sin pasión, sin perfección, a llevar una vida que no sea digna de ser narrada. Por eso, largo de aquí, chica que lee; coge el siguiente tren que te lleve al sur y llévate a tu Hemingway contigo. Te odio, de verdad te odio."

Brillante artículo publicado en El Malpensante.

sábado, 12 de noviembre de 2011

Bolaño dixit.

¿Qué es lo que finalmente quiere que nos quede como gesto en el rostro a nosotros, sus lectores, cuando terminamos un libro suyo?

Aquí hay dos respuestas, la pregunta ésta es muy buena. Primero, que cada lector es dueño de su propio rostro, y que yo no tengo nada que ver con el estado en que quede ese rostro. Y segundo, que si por casualidad cada lector ha podido ver en mis libros a alguien cercano a él, pues yo me daría por satisfecho. Sobre todo a alguien cercano que no cerrara puertas, a alguien cercano que abra puertas y ventanas y que luego desaparezca, porque hay muchas cosas por leer y la vida no es tan breve como se piensa.

Entrevista a Roberto Bolaño.
Programa Perfiles, Radio Francia Internacional, mayo de 2002.


domingo, 30 de octubre de 2011

Woolf dixit.

Así, en muy pocos segundos, hábiles y clarividentes, desciframos los jeroglíficos escritos en las caras de los demás. Aquí, en esta sala, se encuentran las desgastadas y aporreadas conchas lanzadas por el mar a la playa. La puerta sigue abriéndose. La sala se llena y se llena de conocimiento, angustia, muy diferentes clases de ambición, mucha indiferencia y algo de desesperación. Entre todos nosotros, me dices, podríamos construir catedrales, dictar políticas a seguir, condenar hombres a muerte y dirigir los asuntos de varias instituciones públicas. El común acervo de experiencias es muy profundo. Entre todos nosotros tenemos un gran número de hijos de uno y otro sexo, a los que estamos educando, a los que visitamos en los internados cuando tienen el sarampión y a los que preparamos con el fin de que hereden nuestras casas. De una u otra manera hemos dado importancia a este día, este viernes, por el medio de acudir a los tribunales de justicia, otros a los bancos y centros de negocios, otros a la clínica, y otros por el medio de desfilar en cuatro de a fondo. Un millón de manos cosen, suben cuezos con ladrillos. La actividad es infinita.

Las olas.
Virginia Woolf.


lunes, 24 de octubre de 2011

Milonga


Gracias, Argonauta. :)
http://vidaargonauta.blogspot.com/

Sábato dixit. (III)

Fué una espera interminable. No sé cuanto tiempo pasó en los relojes, de ese tiempo anónimo y universal de los relojes, que es ajeno a nuestros sentimientos, a nuestros destinos, a la formación o al derrumbe de un amor, a la espera de una muerte. Pero de mi propio tiempo fué una cantidad inmensa y complicada, lleno de cosas y vueltas atrás, un río oscuro y tumultuoso a veces, y a veces extrañamente calmo y casi mar inmóvil y perpetuo donde María y yo estábamos frente a frente contemplándonos estáticamente, y otras veces volvía a ser río y nos arrastraba como en un sueño a tiempos de infancia y yo la veía correr desenfrenadamente en su caballo, con los cabellos al viento y los ojos alucinados, y yo me veía en mi pueblo del sur, en mi pieza de enfermo, con la cara pegada al vidrio de la ventana, mirando la nieve con ojos también alucinados

El tunel.
Ernesto Sábato.

sábado, 17 de septiembre de 2011

Bolaño dixit.

Ah, qué Germán, dije yo y me serví otra copa de Los Suicidas, al paso que íbamos la botella no iba a llegar al anochecer. Pero tomen con confianza y sin apuro, muchachos, que si esta botella no llega bajamos a comprar otra. Claro, no iba a ser como la que estábamos bebiendo, peor es nada. Ay, qué lástima que ya no hagan mezcal Los Suicidas, qué lástima que pase el tiempo, ¿verdad?, qué lástima que nos muramos y que nos hagamos viejos y que las cosas buenas se vayan alejando de nosotros al galope.


Los detectives savajes.
Roberto Bolaño.


jueves, 25 de agosto de 2011

Maillard dixit.

EL VIAJE

Delhi
En un principio fue el deseo. Luego la tierra árida, los anchos páramos, el desierto infinito que cabe, todo entero, en un corazón humano.

Jaipur
¿Cuáles son los límites del deseo? El mundo ha sido generado por él, la multiplicidad toda entera. La vida es fruto del deseo. Cuando me miras con deseo me haces el regalo más hermoso. Creas el mundo a partir de mí. Si niegas tu deseo me dejas sin recursos, si niegas mi deseo, empobrezco.

***

Pero al deseo le añadimos valores. Igual que el dolor, se convierte entonces en sufrimiento. Añadimos valores a los impulsos, a las sensaciones, a los movimientos del ánimo y del cuerpo. A eso llamamos "conciencia moral". Asumimos o rechazamos nuestros movimientos naturales de acuerdo con las normas que dictamos. Ése es el comienzo de la decadencia del deseo.


Diarios indios.
 Chantal Maillard.

Mackinaw Bridge.
Bill Schwab.

viernes, 29 de julio de 2011

Palahniuk dixit.

A través de la pared se oye un estruendo de diálogos, luego un coro de risas. Luego más estruendo. La mayoría de las grabaciones de risas de la televisión se registraron a principios de los cincuenta. Hoy en día, la mayoría de la gente a la que se oye reir está muerta.
A través del techo se oye el chumba, chumba, chumba de una batería. Luego cambia. Tal vez los golpes se juntan y se aceleran o tal vez se espacian y se ralentizan, pero no se paran.
A través del suelo alguien está berreando la letra de una canción. Esa gente que necesita que su televisor o su radio o su equipo de música estén encendidos a todas horas. Esa gente a quien le aterra el silencio. Esos son mis vecinos. Esos ruidoadictos. Esos silenciofóbicos.

Nana.
Chuck Palahniuk.

lunes, 9 de mayo de 2011

De Sade dixit.

Disipado el sueño, si uno hubiera de recobrar el estado de ánimo propio del sentido común, el hecho sólo parecería tener mediana importancia: es la historia de hacer mal con la imaginación. Todo el mundo la conoce y a nadie ofende.
Pero ¡ay! A veces uno lleva la cosa un poquito más lejos. ¿Cuál -nos atrevemos a preguntar-, cuál sería la realización de la idea si su mera forma nos ha exaltado así, nos ha conmovido tan hondamente?. Entonces la siniestra ensoñación cobra vida y su existencia es un crimen.


Justine.
D.A.F. de Sade.

miércoles, 27 de abril de 2011

Goethe dixit.

Si me preguntas cómo es la gente de este país, te diré: “Como la de todas partes”. La raza humana es harto uniforme. La inmensa mayoría emplea casi todo su tiempo en trabajar para vivir, y la poca libertad que les queda les asusta tanto, que hacen cuanto pueden por perderla. ¡Oh, destino del hombre!
[…]
Cuando considero los estrechos límites en que están encerradas las facultades activas e investigadoras del hombre; cuando veo que la meta de nuestros esfuerzos estriba en satisfacer nuestras necesidades, las cuales, a su vez, sólo tienden a prolongar una existencia efímera; que toda nuestra tranquilidad sobre ciertos puntos de nuestras investigaciones no es otra cosa que una resignación meditabunda, y que nos entretenemos en bosquejar deslumbradoras perspectivas y figuras abigarradas en los muros que nos aprisionan; todo esto, Guillermo, me hace enmudecer.

Werther.
Goethe.

martes, 19 de abril de 2011

Vian dixit. (II)

Bebe -dijo Colin.
Bebieron los dos. El resplandor quedaba adherido a sus labios. Colin volvió a encender las luces. Parecía dudar si quedarse de pie.
-Una vez al año no hace daño -dijo-. Creo que podríamos terminarnos la botella.
-¿Y si cortáramos la tarta? -dijo Chick.
Colin cogió un cuchillo de plata y se puso a trazar una espiral sobre la blancura pulida de la tarta. De repente, se detuvo y miró su obra con sorpresa.
Voy a probar una cosa -dijo.
Tomó una hoja de acebo del ramo de la mesa y, con una mano, asió la tarta. Haciéndola girar rápidamente sobre la punta del dedo, colocó, con la otra mano, una de las puntas del acebo en la espiral.
-¡Escucha!... -dijo.
Chick escuchó. Era la canción Chloé en la versión arreglada por Duke Ellington.
Chick miró a Colin. Estaba tremendamente pálido. Chick le quitó el cuchillo de la mano y lo hincó con ademán firme en la tarta. La cortó en dos y, dentro de la tarta, vieron que había un nuevo artículo de Partre para Chick y una cita con Chloé para Colin.

La espuma de los días.
Boris Vian.

domingo, 3 de abril de 2011

Vian dixit.

“Por encima de ellos se abrían brechas de vacío acosadas por una oscuridad móvil que, por momentos, sustraía las estrellas de su vista. Se durmieron en silencio, el cuerpo contra la cálida tierra, en el perfume de las flores de sangre. El día no tardaría en despuntar. De la casa llegaba un rumor incierto, sofisticado como sarga azul”.

" - Folavril... -dijo Lazuli.
- Saphir... -dijo Folavril.
Y se besaron de nuevo. La noche se acercaba. Los vio y se detuvo antes de llegar a ellos, para no molestarlos. Mejor sería que fuera a acompañar a Wolf, que regresaba en aquel momento. Al cabo de una hora, todo estaba a oscuras, menos un círculo de sol en el que había los ojos cerrados de Folavril y los besos de Lazuli, en medio del vapor que desprendían sus cuerpos. "

Evidentemente, cuanto más obstáculos ha vencido uno, más tentado se siente de creer que ha llegado más lejos. Eso es falso: Luchar no es avanzar“…

“Mientras exista un lugar en el que haya aire, sol y hierba, tenemos la obligación de lamentar no estar allí, sobre todo si somos jóvenes”…

La hierba roja.
Boris Vian.

martes, 22 de marzo de 2011

Anaïs Nin dixit.

Si lo que dice Proust es cierto, si la felicidad es la ausencia de lo febril, yo no podré nunca llegar a saber qué es la felicidad. Porque me posee una fiebre de conocer, de experimentar, de crear.
Creo tener una conciencia inmediata de la vida que es mucho más terrible y dolorosa. No hay ni lapso ni distancia alguna entre yo y el presente. Conciencia inmstantánea. Pero también es cierto que, cuando escribo, después, capto mucho más, comprendo mejor, desarrollo y enriquezco.
Vivo más en el momento. Lo que se recuerda después me parece que no es tan cierto. ¡Tengo tal necesidad de verdad! Seguramente esta necesidad de registrar inmediatamente es lo que me impulsa a escribir casi al mismo tiempo que vivo, antes de que cambie, antes de que la distancia o el tiempo me alteren.

Diario I. (1931-1934)
Anaïs Nin.

jueves, 10 de marzo de 2011

Mariona Vilarós

Mariona es una persona preciosa, dulce y sensible. Es mi amiga, aunque la distancia no nos deje llevar a cabo del todo nuestra amistad y se convierta casi en una intuición. Hoy he descubierto sus fotografías, que me han acercado un poco más a su mundo, a sus estructuras. Al verlas he sentido el impulso de homenajearla y compartirlas en este blog, mi cajoncillo de "las cosas importantes", aunque sea de forma modesta e íntima...

La cámara es un medio fluido de encontrar esa otra realidad .
Jerry N. Uelsmann

www.marionavilaros.com
www.lediapositif.tumblr.com

jueves, 3 de marzo de 2011

Vila - Matas dixit.

Con la tercera cerveza, me ha preguntado si había oído hablar de la ciudad de Lloraduelos. "Ni idea", le he dicho imitando a un boxeador cuando por precaución sube la guardia. "Pues está en una colina, al sur de Oz". "A los habitantes de Oz que muestran signos de convertirse en lloraduelos se les envía alli". "No sé a qué viene todo esto", he protestado. "Viene porque los lloraduelos viven preocupados como tú por peligros imaginarios y obsesionados por los desastres que podrían producirse si esas cosas que imaginan llegaran a producirse." Me he limitado a decirle que no sabía beber, pero entonces él ha pedido su cuarta cerveza y mi cuarto whisky y eso ha acabado llevándonos a cierto caos [...].

El mal de Montano.
Enrique Vila-Matas.


domingo, 20 de febrero de 2011

A. García Calvo dixit.

― ¿Por qué nos da tanto miedo ese dejarnos ser, ese dejarnos decir?

― Uno está obligado a defenderse. Uno es el que es, es mentira que sea del todo el que es, pero uno como cualquier cosa, animales y plantas y seres inanimados, obedece a esta ley de la defensa, por más que sea en vano tiende a defenderse. Entonces el miedo a la perdición es lo que causa esa forma de miedo, es muy comprensible, como si no nos fiáramos, perdiendo de todos modos a cada momento, pero aunque sea así sigue reinando en cada uno, como en el Poder mismo, la pretensión de tener un Futuro, un destino, en una palabra: ser el que es. Y por tanto si le andan hurgando, como es fácil hurgarle, a esa pretensión de estabilidad, eso le hace temblar, ¿no? Es miedo contrario y complementario al miedo de lo sabido, de lo anunciado por delante, de la Muerte. Son miedos que se contraponen uno al otro y que en cierta medida pueden matarse el uno al otro.

Agustín García-Calvo: “La Realidad es contra lo bueno”. Entrevista

jueves, 17 de febrero de 2011

Brian Eno - By This River


You talk to me
as if from a distance
And I reply
With impressions chosen from another time, time, time,
From another time.

viernes, 11 de febrero de 2011

Trueba dixit.

Tus labios de carmín marcados sobre una servilleta. El perfil que dejas al abandonar las sábanas. La huella de tus pies sobre la arena. Las ondas de tu cuerpo al entrar en el agua. La forma que conserva el vestido que te quitas. El eco de tu voz. Tu olor en la flor que acabas de oler. La estela que permanece apenas un segundo cuando te retiras de frente al espejo.


Cuatro amigos.
David Trueba.

lunes, 10 de enero de 2011

Yourcenar dixit. (II)

De todas las felicidades que lentamente me abandonan, el sueño es una de las más preciosas y también de las más comunes. Un hombre que duerme poco y mal, apoyado en una pila de almohadones, tiene tiempo para meditar sobre esta voluptuosidad particular. Concedo que el sueño más perfecto sigue siendo casi por necesidad un anexo del amor: reposo reflejo, reflejado en dos cuerpos. Pero lo que aquí me interesa es el misterio específico del sueño por el sueño mismo, la inevitable sumersión que noche a noche cumple osadamente el hombre desnudo, solo  y desarmado, en un océano donde todo cambia, los colores y las densidades, hasta el ritmo del aliento, y donde nos encontramos con los muertos.
[...]
Alli, como en otras cosas, el placer y el arte consisten en abandonarse conscientemente a esa bienhechora inconsciencia, en aceptar ser, sutilmente, más débil, más pesado, más liviano y más confuso que uno mismo.

Memorias de Adriano.
Maguerite Yourcenar.