lunes, 10 de enero de 2011

Yourcenar dixit. (II)

De todas las felicidades que lentamente me abandonan, el sueño es una de las más preciosas y también de las más comunes. Un hombre que duerme poco y mal, apoyado en una pila de almohadones, tiene tiempo para meditar sobre esta voluptuosidad particular. Concedo que el sueño más perfecto sigue siendo casi por necesidad un anexo del amor: reposo reflejo, reflejado en dos cuerpos. Pero lo que aquí me interesa es el misterio específico del sueño por el sueño mismo, la inevitable sumersión que noche a noche cumple osadamente el hombre desnudo, solo  y desarmado, en un océano donde todo cambia, los colores y las densidades, hasta el ritmo del aliento, y donde nos encontramos con los muertos.
[...]
Alli, como en otras cosas, el placer y el arte consisten en abandonarse conscientemente a esa bienhechora inconsciencia, en aceptar ser, sutilmente, más débil, más pesado, más liviano y más confuso que uno mismo.

Memorias de Adriano.
Maguerite Yourcenar.

7 comentarios:

  1. ¡Me alegro!, gracias.
    (besos a ti también)

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  2. Blog estupendo lleno de referencias interesantes.
    Mi más cordial saludo.

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  3. Justo en este momento que extraño tanto mis horas de sueño correspondientes, comprendo a la perfección las palabras del autor :)
    Que lindo blog, saludos!

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  4. Gracias por vuestros comentarios.
    Un saludo. :)

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  5. Memorias de Adriano lo tengo pendiente en la estantería y con ese aperitivo que me has servido tan delicioso...creo que va ha ser una tentancion en la que caere muy pornto

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  6. Un libro abierto, seguro que no te deja indiferente. Un saluda y gracias por pasarte :)

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