martes, 22 de marzo de 2011

Anaïs Nin dixit.

Si lo que dice Proust es cierto, si la felicidad es la ausencia de lo febril, yo no podré nunca llegar a saber qué es la felicidad. Porque me posee una fiebre de conocer, de experimentar, de crear.
Creo tener una conciencia inmediata de la vida que es mucho más terrible y dolorosa. No hay ni lapso ni distancia alguna entre yo y el presente. Conciencia inmstantánea. Pero también es cierto que, cuando escribo, después, capto mucho más, comprendo mejor, desarrollo y enriquezco.
Vivo más en el momento. Lo que se recuerda después me parece que no es tan cierto. ¡Tengo tal necesidad de verdad! Seguramente esta necesidad de registrar inmediatamente es lo que me impulsa a escribir casi al mismo tiempo que vivo, antes de que cambie, antes de que la distancia o el tiempo me alteren.

Diario I. (1931-1934)
Anaïs Nin.

jueves, 10 de marzo de 2011

Mariona Vilarós

Mariona es una persona preciosa, dulce y sensible. Es mi amiga, aunque la distancia no nos deje llevar a cabo del todo nuestra amistad y se convierta casi en una intuición. Hoy he descubierto sus fotografías, que me han acercado un poco más a su mundo, a sus estructuras. Al verlas he sentido el impulso de homenajearla y compartirlas en este blog, mi cajoncillo de "las cosas importantes", aunque sea de forma modesta e íntima...

La cámara es un medio fluido de encontrar esa otra realidad .
Jerry N. Uelsmann

www.marionavilaros.com
www.lediapositif.tumblr.com

jueves, 3 de marzo de 2011

Vila - Matas dixit.

Con la tercera cerveza, me ha preguntado si había oído hablar de la ciudad de Lloraduelos. "Ni idea", le he dicho imitando a un boxeador cuando por precaución sube la guardia. "Pues está en una colina, al sur de Oz". "A los habitantes de Oz que muestran signos de convertirse en lloraduelos se les envía alli". "No sé a qué viene todo esto", he protestado. "Viene porque los lloraduelos viven preocupados como tú por peligros imaginarios y obsesionados por los desastres que podrían producirse si esas cosas que imaginan llegaran a producirse." Me he limitado a decirle que no sabía beber, pero entonces él ha pedido su cuarta cerveza y mi cuarto whisky y eso ha acabado llevándonos a cierto caos [...].

El mal de Montano.
Enrique Vila-Matas.