lunes, 9 de mayo de 2011

De Sade dixit.

Disipado el sueño, si uno hubiera de recobrar el estado de ánimo propio del sentido común, el hecho sólo parecería tener mediana importancia: es la historia de hacer mal con la imaginación. Todo el mundo la conoce y a nadie ofende.
Pero ¡ay! A veces uno lleva la cosa un poquito más lejos. ¿Cuál -nos atrevemos a preguntar-, cuál sería la realización de la idea si su mera forma nos ha exaltado así, nos ha conmovido tan hondamente?. Entonces la siniestra ensoñación cobra vida y su existencia es un crimen.


Justine.
D.A.F. de Sade.

1 comentario:

  1. Fuera del contexto, se nos resuelven muchos estados de ánimo por acometer aquello que hemos pensando, también por superar los miedos, los demonios ...etc. Pero los crímenes, ya vienen escritos en la moral propia, lo que está bien o lo que está mal, la balanza moral, que impide ir un poquito más lejos, y dejar de ser socialmente correctos. Supongo que es lo que determina la forma de ser de las personas, esa moral, aunque no he leído a "de Sade", me ha gustado este fragmento, da que pensar. "Los crímenes, mejor que sean en su justa medida"

    Saludos :)

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