martes, 24 de enero de 2012

Cartarescu dixit.

Junto con las primeras líneas que despliegas en la página, en esa mano que sujeta la pluma, entra, como en un guante, una mano ajena, burlona, y tu imagen reflejada en el espejo de las páginas, se escurre en todas direcciones como si fuera azogue, de tal manera que de sus burbujas deformadas cristalizan la Araña o el Gusano o el Fauno o el Unicornio o Dios, cuando de hecho tú solo querías hablar de ti. La literatura es teratología.

[...]

No, me resulta imposible hablar sobre él de forma realista. ¿Cómo voy a describir con realismo una parábola viva? Cualquier artificio, cualquier giro o automatismo estilístico que suene a prosa, me horroriza.

[...]

Ahora tenía exactamente tantas posibilidades de sobrevivir como de jugar por última vez a ese juego demente. Porque el nuevo ambiente, el lujo ostentoso que envolvía como una crisálida el insecto terrorífico de la ruleta, no hacía más que incrementar la excitación de los espectadores ante el olor de la muerte. Todo era, por lo demás, absolutamente real.

El ruletista.
Mircea Cartarescu.

2 comentarios:

  1. Me congratula ver que ambos seguimos vivos.
    Besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Así es. :)
      No puedo dedicar todo el tiempo que me gustaría a esto de los blogs, pero seguimos.
      Besos y hasta pronto.

      Eliminar